Capítulo 5: Yeshúa y la proclamación del Reino de Dios

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Biblioteca Bíblica — Volumen 1: El Reino de Dios

Capítulo 5
Yeshúa y la proclamación del Reino de Dios

El mensaje que transformó la historia

«Después que Juan fue encarcelado, Yeshúa vino a Galilea proclamando el evangelio del Reino de Dios, diciendo: "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio."»Marcos 1:14–15
Centro Editorial·Biblioteca Bíblica — Vol. 1·Capítulo 5 de 16·7 min de lectura

Si una persona leyera los cuatro Evangelios por primera vez y tuviera que responder cuál fue el tema principal de la predicación de Yeshúa, probablemente encontraría una respuesta sorprendente: el Reino de Dios.

Aunque hoy muchos identifican el cristianismo principalmente con la salvación individual, el perdón de los pecados o la vida eterna, los Evangelios muestran que el anuncio central de Yeshúa fue la llegada del Reino. El perdón, la reconciliación con Dios, la sanidad, la liberación y la esperanza de la resurrección están profundamente ligados a ese Reino, pero no lo reemplazan.

Desde el inicio de su ministerio hasta sus últimas enseñanzas antes de ascender, Yeshúa habló constantemente del Reino. Sus parábolas comienzan con expresiones como: «El Reino de los Cielos es semejante a...». Sus milagros son señales del Reino. Sus discípulos son enviados a anunciar el Reino. Incluso después de su resurrección, el libro de los Hechos afirma que continuó instruyéndolos acerca del Reino de Dios (Hechos 1:3).

Comprender este hecho cambia nuestra lectura de los Evangelios. Yeshúa no vino simplemente a enseñar principios morales ni a fundar una nueva religión. Vino a anunciar que el gobierno de Dios estaba irrumpiendo en la historia de una manera decisiva.

1. El primer mensaje de Yeshúa

Marcos resume el comienzo del ministerio público de Yeshúa con cuatro afirmaciones que forman un solo anuncio:

«El tiempo se ha cumplido.»

«El Reino de Dios se ha acercado.»

«Arrepentíos.»

«Creed en el evangelio.»

Estas cuatro frases están íntimamente relacionadas.

«El tiempo se ha cumplido»

La expresión griega empleada es kairos, que no se refiere simplemente al paso del tiempo (chronos), sino al momento señalado por Dios para actuar. Yeshúa está declarando que la espera ha llegado a un punto culminante: las promesas anunciadas por la Torá y los Profetas comienzan a realizarse.

No significa que todo se haya consumado en ese instante, sino que ha iniciado una nueva etapa en el plan de Dios.

«El Reino de Dios se ha acercado»

Esta afirmación requiere especial atención.

Yeshúa no dice que el Reino sea una idea futura sin relevancia presente, ni afirma que ya se haya manifestado en su plenitud. Utiliza un lenguaje que expresa proximidad e irrupción: el Reino está llegando porque el Rey está presente y actuando.

La presencia de Yeshúa cambia la historia. Allí donde Él enseña, sana, libera y llama a las personas a seguirle, el gobierno de Dios comienza a hacerse visible.

«Arrepentíos»

Como vimos en el capítulo anterior, el trasfondo de esta invitación es la teshuvá, el retorno al Dios del pacto.

El Reino no se recibe por herencia, posición social o mérito religioso. Exige una respuesta personal de fe y obediencia.

«Creed en el evangelio»

La palabra «evangelio» (euangelion) significa «buena noticia». Pero ¿cuál es esa buena noticia?

No es simplemente que existe la posibilidad de ir al cielo después de morir. La buena noticia es que Dios está cumpliendo sus promesas y que su Reino ha comenzado a manifestarse en la persona y la obra del Mesías.

El perdón de los pecados forma parte de esa buena noticia, porque mediante él las personas son reconciliadas con Dios e incorporadas a su Reino.

2. ¿Qué significa que el Reino se ha acercado?

Esta expresión ha sido objeto de numerosos debates. Para comprenderla, debemos recordar el contexto profético.

Los profetas habían anunciado que Dios vendría a reinar, restauraría a Israel y establecería justicia para las naciones. Cuando Yeshúa afirma que el Reino se ha acercado, no está cancelando esas promesas; está declarando que su cumplimiento ha comenzado.

Su ministerio inaugura una nueva etapa. El Reino está presente porque el Rey está entre su pueblo, pero todavía esperamos su consumación definitiva cuando todas las cosas sean restauradas.

Esta tensión entre lo presente y lo futuro recorrerá todo el Nuevo Testamento.

3. El Reino no era una teoría

Una característica notable del ministerio de Yeshúa es que nunca presenta el Reino como un concepto abstracto.

Cada acción suya revela cómo es el gobierno de Dios.

Cuando sana a un leproso, muestra un Reino donde la impureza no tiene la última palabra.

Cuando devuelve la vista a un ciego, anticipa la restauración prometida por Isaías.

Cuando alimenta a la multitud, revela la abundancia del Rey.

Cuando perdona pecados, manifiesta la misericordia del Reino.

Cuando libera a los oprimidos por espíritus malignos, demuestra que el dominio del mal está siendo confrontado.

Sus milagros no son espectáculos destinados a impresionar; son señales visibles de que el Reino esperado por los profetas está irrumpiendo en la historia.

4. Los milagros como señales del Reino

En una ocasión, los discípulos de Juan preguntan a Yeshúa si Él es realmente el esperado.

La respuesta de Yeshúa no consiste en una declaración doctrinal. Señala sus obras:

«Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio.»Mateo 11:5

Estas acciones evocan directamente las promesas de Isaías. Son evidencias de que el Reino prometido está actuando.

Cada milagro constituye una ventana hacia el futuro Reino, donde la enfermedad, la muerte y la opresión serán definitivamente vencidas.

Cada milagro constituye una anticipación de la nueva creación anunciada por los profetas.

5. El Reino confronta otros reinos

Los Evangelios muestran un conflicto constante entre el Reino de Dios y los poderes que se oponen a Él.

Este conflicto no se limita a Roma o a las autoridades religiosas. Incluye también las fuerzas espirituales del mal.

Cuando Yeshúa expulsa demonios declara:

«Si por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios.»Mateo 12:28

Esta afirmación revela que el Reino implica una confrontación real contra todo aquello que esclaviza al ser humano.

Donde el Rey gobierna, el poder del enemigo comienza a retroceder.

6. El Reino exige una decisión

Yeshúa nunca presenta el Reino como una información interesante para debatir. Siempre exige una respuesta.

Por eso invita a dejar redes, mesas de impuestos, riquezas y proyectos personales para seguirle.

No llama simplemente a adoptar nuevas ideas, sino a reconocer una nueva autoridad.

Entrar en el Reino significa aceptar que Dios es el verdadero Rey y reorganizar toda la vida alrededor de su voluntad.

Seguir a Yeshúa no consiste únicamente en aceptar una verdad, sino en aprender una nueva manera de vivir bajo el gobierno del Rey.

7. El Reino transforma la identidad del discípulo

Seguir a Yeshúa implica mucho más que adherirse a una doctrina. Es convertirse en ciudadano del Reino.

Esto transforma:

  • la manera de tratar a los demás;
  • la administración de los bienes;
  • la relación con la familia;
  • el uso del poder;
  • la forma de entender el perdón;
  • el servicio al prójimo;
  • la esperanza frente al sufrimiento.

El Reino no cambia únicamente el destino eterno del creyente; transforma su forma de vivir aquí y ahora.

Conclusión del capítulo

La proclamación de Yeshúa marca el momento decisivo de la historia bíblica. El Reino anunciado desde la creación, esperado por los patriarcas, desarrollado por la Torá y proclamado por los profetas comienza a manifestarse en su persona y en su obra.

Sin embargo, Yeshúa deja claro que este Reino no avanza mediante la fuerza política ni la imposición, sino mediante el llamado al arrepentimiento, la fe y una vida transformada por la obediencia al Rey. Sus palabras, sus milagros y su autoridad muestran que las promesas de Dios no han sido abandonadas: están entrando en una nueva fase de cumplimiento que anticipa la restauración final de todas las cosas.

Ideas clave
  • El Reino de Dios es el tema central de la predicación de Yeshúa.
  • «El tiempo se ha cumplido» anuncia el inicio del cumplimiento de las promesas proféticas.
  • La llegada del Reino está vinculada inseparablemente a la presencia y obra del Mesías.
  • Los milagros de Yeshúa son señales que anticipan la restauración prometida por los profetas.
  • El Reino confronta tanto el pecado como los poderes espirituales que esclavizan al ser humano.
  • Entrar en el Reino implica reconocer la autoridad del Rey y vivir conforme a sus caminos.
Contexto HebreoBesorá (בְּשׂוֹרָה)

La palabra hebrea besorá significa "buena noticia" o "buena nueva". En el Tanaj se utiliza para anunciar acontecimientos que traen esperanza y salvación. El término griego euangelion, empleado en los Evangelios, recoge esta misma idea.

Cuando Yeshúa proclama el "evangelio del Reino", está anunciando la buena noticia de que Dios está cumpliendo sus promesas y ejerciendo su gobierno por medio del Mesías.

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